Yo soy la única culpable de todo lo que me pasa; por condescendiente, por servicial, por cariñosa, por tolerante, por paciente, por comprensiva, por tonta, por adaptable, por dejada, por todo lo que se me ocurra.
Nadie me obliga, yo solita me ofrezco, yo me exijo y me descuido por cumplir con los demás y después, solo me siento triste.
Quisiera que algún día alguien hiciera algo por mi, desinteresadamente, ni por obligación, ni por deber, sólo porque sí.
Me siento triste, defraudada... como siempre.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario