Hoy recorrí un poco mi vida, y la he vivido de una manera emocional muy intensa, hoy lo hice porque me sentí agotada de ser tan emocional, de dejar que mis emociones me arrastren a donde no quiero estar y a hacer lo que no quiero hacer, a sentir lo que detesto sentir; hoy deseaba dejar de ser un Ser Emocional, pues me sentía tan insignificante, dolida, exhausta, y quizá hasta un poco perdida, pero en ese rato en el que recorría mi vida me di cuenta de que cómo podía sentirme insignificante al limpiarle los mocos a un pequeñito, al hacerle un moño en el cabello a una nena, al escuchar a un amigo que se siente triste, al sentir aprecio por los demás; cómo podía sentirme dolida cuando una voz extraña me dice te quiero y al voltear veo una mirada de admiración y una sonrisa chimuela y sincera, cuando desconocidos lloran por no poder quedarse conmigo, cuando me demuestran interés sin saber que lo hacen; cómo puedo sentirme perdida cuando todos los días me reciben corriendo hacia mi 20 brazos abiertos, y con sus abrazos me enseñan el camino, cuando en los momentos mas duros y en las pérdidas más difíciles siempre ha habido un ángel a mi lado; cómo puedo sentirme exhausta de ser emocional, si no lo fuera, no habría vivido nada de esto ni lo podría valorar.
Aún así no puedo evitar sentirme insignificante a veces, dolida, a veces, perdida, y muy, muy cansada de sentir con tanta intensidad...

No hay comentarios:
Publicar un comentario