miércoles, 28 de enero de 2009

la tristeza es un dolor real

La sensación casi permanente bajo la garganta y sobre el centro del pecho es ya casi imperceptible por la costumbre, como cuando te acostumbras a caminar con zapatos altos, el dolor en los pies ya no lo percibes aunque siempre esta ahí; e igual que andar con tacones, aprendes a vivir con ello. Si lo pienso, me decepciona, pues no es posible que uno se "acostumbre" a vivir con dolor, a vivir con la sensación de tristeza clavada en cada respiro y en cada mirada, pero así es, el instinto de sobrevivir en cualquier condición logra eso, que uno se habitúe...

Yo siempre me consideré alguien frágil pero me demostraba cada situación difícil a la que me enfrentaba, que estaba equivocada, que soy fuerte, y capaz de cambiar las cosas, así que inconscientemente he sabido con los años que soy como una mariposa, como una libélula, pero no de la misma clase que cualquiera.

Los vientos han sido tempestuosos y más estos últimos tiempos (casi 2 años, quizá más) y aunque me han azotado con crueldad aún respiro, sin embargo, ya no soy el remanso de paz para quienes me rodean, ni su ancla ante las tempestades, ni su equilibrio, ni su faro, no se puede dar lo que no se tiene, y yo he perdido todo eso; a veces siento que recupero algo, pero es como las telarañas, resisten, resisten y resisten hasta que desaparecen, pero la araña vuelve a construirlas, quizá le tome mas tiempo, quizá aun el clima sigue malo y le haga hoyos y habrá que repararlos de nuevo, un hacer y rehacer constantemente, pero al final, la araña tendrá de nuevo su casa y yo me desharé de ese sentimiento constante.

Por lo pronto, respiro con ese dolor, y sin embargo sonrío... el mundo gira y yo giro con él.
I'm so sad

No hay comentarios: