El 28 de noviembre del año pasado, expresé de manera indeleble mis necesidades, "poner afuera lo que necesitas o no tienes dentro", me dijo D. en alguna ocasión; a un año de distancia no lo niego, y no lo negué entonces tampoco.
Este año quise repetir la acción ahora por gusto, por "conmemorar" un momento que marcó mi vida, pero no contaba conque la vida tiene sus propios caminos para nosotros, por algún motivo la persona que deseaba me acompañara no estaba dispuesta a hacerlo, su cabeza estaba llena de otras cosas, mi diseño no estaba terminado, el dinero se esfumó en lo que tarda una terminal en conectarse a un banco y en vez de tatuaje obtuve una manzana, si me hubiera entintado en la tarde, las cosas serian diferentes hoy.
A veces me pregunto qué es lo que expreso con lo que hago a mi piel, y entonces confirmo que sé claramente que mis motivos son mios nada más, si en el camino se ven bien o no, si son aceptados o no es algo que no me preocupa, son mios y para mi, al fin encontré algo que hago totalmente para mi con toda conciencia, y cuando los miro me comunico de una manera que no conocía conmigo misma.
Una vez hace no mucho deseé entintar mi cuello, hombro y parte de mi pecho en un solo trazo, algo como un dragón serpiente con expresión de furia, porque necesitaba sacar algo que me estaba dañando a nivel del propio tacto, de las sensaciones grabadas en ese recorrido, deseaba sentir ese dolor que quema, que corta, para arrancarme ese recuerdo táctil, sin embargo no lo hice y me alegro por ello, porque en vez de deshacerme de esa podedumbre, la hubiera hacho perpetua.
NO es un vicio, es sólo otra manera de hablar.
Feliz aniversario en mi mano Om, feliz aniversario en mi corazón Ma.
