sábado, 30 de agosto de 2008

Sofía

¿Cuantas veces me has roto el corazón?– preguntó Sofía sin mirar a los ojos de nadie.

¿Cuántas veces más se puede romper?– le respondió la sombra agazapada en la entrada de una vieja vecindad.

No lo sé, quizá ninguna más, pues cada vez siento que muere un poco, que se quedan pequeños huecos entre las grietas que no logran sanar del todo, y no quiero hacer la prueba, tengo miedo de no volver a levantarme, de amargar mi existencia y ser una más en las estadísticas de quienes terminan odiando a los hombres y deseando tener a alguien cerca para consolarlas, aunque les hagan la vida miserable, pero estar más solas que un cadáver fuera de temporada de muertos en el panteón más popular del pueblo más alejado de la civilización.

Sofía argumentaba con vehemencia tratando inútilmente de evadir la realidad, demasiado gráfica, muy dramática y poco consistente.

¿Y aún así permaneces de pie ante mi?– respondió la voz desde la oscuridad
...

miércoles, 27 de agosto de 2008

mamita

27 de agosto, 2008

Mami:
Hoy en mi mente he dejado flores blancas sobre la lápida que lleva tu nombre, y descalza disfruté del pasto que la rodea, sentada bajo el árbol que cubre con su sombra la morada terrenal de lo que ya no eres, te he leído tu libro de poemas que tanto te gustaba; mire los colores al derredor y percibí el aleteo de las mariposas que tanto me recuerdan tu presencia.

Me acompañaste todo el día y sentí el calor de tus brazos abrazándome, ahora, que tanta falta me hace un contacto que no me de temor, quizá hoy me sentí segura en las calles porque estabas conmigo; se que no me has descuidado y que has evitado que viva cosas más desagradables, sólo has permitido que experimente lo que necesito, porque sólo tu sabes quien soy realmente

Muchos te han recordado estos días y me he sentido feliz de saber que lo hacen con cariño, que de una u otra manera dejaste una huella en su vida, ojalá yo logre ser aunque sea un poquito como tú. Hoy en la tarde veía un video de hace unos días y me sorprendí al ver cuánto me parezco físicamente a ti, no dejo de ser una "Ignacita" como me decías, pero cada vez es menos y más me semejo a ti, quiero saber que no heredé de ti sólo la tendencia depresiva y el afán de protección sino la entereza y la alegría.

Me has hecho mucha falta estos meses madre, y lo sabes, me has mandado amigos y ángeles, pero nada es como tú; a veces soy tan desagradable de mantener cerca que termino alejando a todos, aprieto demasiado tratando de que no me dejen, aunque me guste estar sola

Come un trozo de pastel sobre una nube, tu decías "no es cumpleaños si no hay pastel", yo comeré un pedazo también

Te extraño, te quiero.

Sigue cuidando de mi, por favor...


Este es solo un día ordinario; haz de lado las inseguridades, puedo ver que la oscuridad se erosionara; por el rabillo del ojo puedo ver que el amanecer explotara en el cielo del lejano desierto
Hermosa niña, no quisieras acaso ser mi inspiración?. Hermosa niña, no derroches tu amor por ahí, qué en el mundo?, qué en el mundo podría interponérsenos?
Hermosa niña, hermosa niña, nunca te abandonare, no te abandonare.
Esto es el comienzo de tu día; la vida es mas intrincada de lo que parece, a lo largo del camino siempre sé tu misma, viviendo en el espíritu de tus sueños
...nunca te abandonare, no te abandonaré.

tus palabras que a lo lejos me parece escuchar a veces en el viento, en las hojas de los árboles meciéndose, en las mariposas que flotan sobre las calles de la ciudad

domingo, 24 de agosto de 2008

calles

El sonido del agua de una fuente tan cerca que puede mojarte es capaz de acallar el sonido de un corazón alterado, el sonido de los pasos en la acera no; las voces de los niños jugando son un consuelo, la risa de los jóvenes desbalagados una burla; los escalones de una entrada al aire libre pueden ser un refugio, los pasillos vacíos de los lugares cerrados una sala de tormento, un campo de batalla.

Dominar las calles oscuras caminando con el viento helado rozando las mejillas, devuelve algo de paz a los citadinos atemorizados, al menos a algunos, las sombras que crecen y se encogen a tu paso te hacen compañía, son fieles, no te abandonan, no te dicen no puedo o me voy o ni modo, se quedan contigo, saben tus secretos y los guardan celosamente.

Caminar por las calles vacías por las tardes de nuevo ...algún día...

viernes, 22 de agosto de 2008

manos sucias y frías

Las manos de la ciudad son frías y asperas; te arrancan la paz de un sólo golpe y te dejan tirado en el suelo, con manchas y raspones. Contrastan con los ojos que miran los mil colores de sus calles y las sombras al atardecer.

No odio a mi ciudad, pero a veces duele vivirla, sus murmullos y sus ruidos son gritos callados pidiendo auxilio, y sus puertas cerradas la evasión de la realidad, la mirada desviada y los oídos sordos

Camino por sus calles rozando el brazo de alguien al pasar y puedo percibir que en cada transeúnte esta el calor de la vitalidad que la caracteriza, tan llena y tan solos cada uno en ella. La ciudad nos pasa por delante indiferente y dura, juiciosa y sádica, la paz que te arrebata no te la devuelve, solo te recuerda como era en cada entrada, en cada pasillo, en cada rincón y esquina

Mi ciudad no es mi hogar